El sistema ventilatorio es la solución definitiva para los roncadores

La asistencia ventilatoria presión positiva continua en la vía aérea (CPAP por sus siglas en inglés) es un compresor de aire simple no invasivo que proporciona un flujo de aire constante durante el sueño, que pasa a través de la garganta, reduciendo los ronquidos y previeniendo las molestias de la apnea del sueño. Este sistema ventilatorio es comúnmente prescrito a las personas con apnea, posterior a un estudio del sueño llamado polisomnografía, que se le realiza al paciente mientras duerme.

 

De acuerdo con la internista y neumonóloga Gladys Alonso, especialista de Servicios Respiratorios K26, “la apnea obstructiva del sueño es el cese de la respiración por segundos durante el sueño. Puede ser un cese completo que ocasiona un microdespertar a nivel cerebral o puede haber una disminución, es decir, menor flujo de aire a los pulmones, por ende baja el oxígeno en sangre”.

 

En la polisomnografía se observa en el electroencefalograma los estadios de sueño que tiene la persona y si se despierta muchas veces en la noche; el electrocardiograma para saber si ocurren alteraciones a nivel cardíaco, y el flujo y la presión nasal que dice cuándo se para o disminuye la respiración. Además se mide la saturación de oxígeno, la frecuencia cardíaca, la contracción de los músculos alrededor de los ojos, del mentón, las piernas; ya que todos estos elementos se alteran cuando hay apnea del sueño, destacó la doctora.

 

Para este estudio, el paciente debe llegar a K26 alrededor de las cinco o seis de la tarde para una pruebas con las máscaras que pudiera utilizar, en caso de que el estudio de apnea de positivo. Estás máscaras varían en tamaño y se adecúan dependiendo de la anatomía de su rostro así como también el arnés que lo sostiene. El paciente pasa aproximadamente 15 min con la máscara para habituarse a la sensación de tenerla. Luego, el paciente pasa un tiempo familiarizándose con la habitación, se coloca la pijama y se le colocan los electrodos hasta que el paciente se duerma, entre las 9 o 10 de la noche. La mayoría de los pacientes se duermen de manera natural ya que son personas que tienen cansancio y deudas de sueño.

 

Una vez que la persona empieza a dormir, dos técnicos calificados monitorean los valores durante toda la noche, específicamente si la persona deja de respirar y por cuanto tiempo. Si es positiva, 2 horas después de iniciado el sueño se despierta al paciente y se le coloca el ventilador para medir cuál es el flujo de aire que necesita la persona para eliminar el ronquido. El estudio finaliza a las 5 de la mañana cuando la persona despierta y se incorpora sin problema para su rutina regular.

 

La polisomnografía puede realizarse tanto en el prestigioso y cómodo laboratorio de Servicios K26, que cuenta con 3 cómodas habitaciones con todas las características para que el paciente se sienta en casa, como en la comodidad de su hogar. Tras finalizar el estudio los especialistas evalúan cada una de las mediciones y el resultado del estudio se presenta al paciente en 4 o 5 días, en una consulta en la que se le receta el ventilador, de ser necesario, que puede ser adquirido en la misma clínica. Esta mascarilla debe ser utilizada de por vida, pues hasta el momento no se conoce otro tratamiento para la apnea del sueño.