Los trastornos del sueño requieren atención multidisciplinaria

Durante largo tiempo para la humanidad, el sueño fue solo un período oscuro de reposo al margen de la vida real. Pero a partir de la década de los cincuenta, cuando recién se empezó a estudiar el sueño con un acercamiento más tecnológico, se descubrió que es una etapa activa del cerebro, distinta a la etapa de vigilia, muy importante para el funcionamiento del cuerpo, especialmente para los procesos respiratorios y cardiovasculares. Los trastornos del sueño afectan el desarrollo habitual del ciclo sueño-vigilia.

 

Al respecto, el Neumonólogo Gustavo Medrano, especialista de Servicios Respiratorios K26, asegura que “toda una biología distinta corresponde al sueño (...) la persona que ronca está haciendo sufrir su corazón, está haciendo sufrir su cerebro, está haciendo sufrir su estómago...”. Según el especialista, apenas van 50 años de experimentación en cuanto a trastornos del sueño, por lo tanto, es un tema que no es comprendido culturalmente.

 

Las personas no consideran el ronquido como un síntoma de enfermedad cuando en realidad es un indicador alarmante en personas diabéticas, obesas, hipertensas, con cardiopatías de cualquier tipo, hipotiroidismo, trastornos renales y gastrointestinales o que hayan sufrido un accidente cerebro vascular. “En cada ronquido hay un microdespertar y junto a ese microdespertar hay una falta de oxígeno” aseveró el doctor. En estos casos la respuesta del organismo es taquicardia, agregación plaquetaria (formación de coágulos o trombos en la sangre), arteromatosis o arterioesclerosis en el corazón (presencia de colesterol y endurecimiento en las arterias), que en peor de los casos puede finalizar con un infarto o accidente cerebro vascular.

 

Para Medrano, no existe una especialidad específica que trate los trastornos del sueño. Sin embargo, al ser la apnea (interrupción de la respiración) del sueño, la patología más frecuente en esta materia, los neumonólogos han tomado parte en el tratamiento de estas enfermedades.

 

No obstante, las enfermedades respiratorias son sólo una parte dentro de la gama de trastornos del sueño; existen otras afecciones que deben ser atendidas desde otras áreas de la medicina. Por tales motivos desde su creación en el año 1994, Servicios Respiratorios K26 trabaja para ofrecer a sus pacientes no solo atención en enfermedades respiratorias como asma, insuficiencia respiratoria, bronquitis crónica y enfisema pulmonar, entre otras; sino también una atención integral a los trastornos del sueño.

El directorio médico de Servicios Respiratorios K26 está conformado por cuatro neumonólogos, un neurólogo, un cardiólogo, un psiquiatra y un nutricionista. Con más de 16 años de trayectoria y más de 6000 estudios de sueño realizados, K26 ofrece higiene del sueño, terapia cognitiva conductual, terapia de relajación, herramientas no farmacológicas y asistencia ventilatoria de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP por sus siglas en inglés).

 

Medrano destacó que la clínica posee equipos de vanguardia tecnológica para el tratamientos de estas enfermedades. “Lo último que hay lo tenemos, eso es lo que ofrecemos a los pacientes (…) todas las personas que duerman mal deben evaluarse con especialistas, nuestra meta es lograr que las personas con trastornos del sueño respiren bien cuando están durmiendo para que su sueño se reorganice, se recupere y se reestructure para ser un sueño eficiente y no un sueño fracturado”, concluyó el doctor.