La apnea del Sueño afecta la función cardiovascular

El cardiólogo de Servicios Respiratorios K26 y miembro de la Sociedad de Cardiología en Venezuela, España y Europa, Tulio Pañuela, asegura que los pacientes con Apnea Obstructiva del Sueño, tienen implicaciones a nivel cardiovascular tales como: hipertensión, enfermedad arterial coronaria, insuficiencia cardíaca e hipertensión pulmonar.

El galeno explicó que la presión arterial, frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria, son sustentadas durante el día por el sistema nervioso simpático, que se encarga de mantener el cuerpo en estado de alerta. Durante el sueño, el sistema nervioso parasimpático se encarga del monitoreo y mantenimiento de estas constantes vitales que se manifiestan con menor intensidad, debido a que el cuerpo está en estado de reposo.

 

En los pacientes con Apnea Obstructiva del Sueño, los ronquidos, la agitación, la asfixia, el sueño fracturado y la respiración inadecuada impiden que el cuerpo entre en estado de reposo y por ende no se produce el descenso fisiológico y natural de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria, lo que ocasiona una hiperactividad del sistema nervioso simpático, que finalmente se mantiene activo las 24 horas del día. Esto tiene como consecuencia no solo cansancio, mal humor, disminución de los reflejos, incapacidad de respuesta y somnolencia diurna, sino también puede generar una respuesta hipertensiva secundaria y otras enfermedades cardiovasculares.

 

Pañuela indicó que en la actualidad "la presencia de enfermedad cardiovascular constituye uno de los motivos fundamentales por los cuales los pacientes acuden a consulta o a las emergencias en cualquier centro hospitalario, sea público o privado”. Además agregó que de los pacientes ingresados a emergencia con un evento Cerebrovascular Agudo, el 85% es roncador, cifra obtenida de estudios realizados en el Hospital Vargas.

 

Con base en estos datos, el especialista recomienda, en primer lugar, que todas las personas desde temprana edad deben ser consecuentes con una evaluación médica que incluya un perfil sanguíneo, la toma de la presión arterial y el control nutricional. En segundo lugar, se deben considerar los cinco factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular: hipertensión, dislipidemia (alteración del perfil lipídico, colesterol-triglicéridos), obesidad, tabaquismo y diabetes. Los pacientes hipertensos deben chequear constantemente con su médico la efectividad del tratamiento.

 

En el caso específico de las personas con Apnea Obstructiva del Sueño, el cardiólogo destaca la importancia de la atención multidisciplinaria para que el paciente comprenda la importancia del tratamiento. Al respecto aseguró que “en Servicios Respiratorios K26 con ese manejo multidisciplinario, cumpliendo y cubriendo todas las características que comprenden el elemento salud-enfermedad, tratamos de obtener los mejores beneficios para nuestros pacientes”.

 

Es común que al corregir la Apnea del Sueño, sobre todo en pacientes jóvenes, sus cifras tensionales se normalicen. Para ello se utiliza una mascarilla con un compresor de aire simple no invasivo que proporciona un flujo de aire permanente durante el sueño que pasa a través de la garganta, normaliza la respiración y previene las molestias de la apnea. El uso de este tratamiento modifica los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular. Sin embargo “los hábitos de vida saludables y la evaluación médica periódica son un aval de prevención de cualquier enfermedad” concluyó Pañuela.